4. COMO AUXILIAR A NUESTROS PADRES
4. CÓMO AUXILIAR A MIS PADRES
La familia Álvarez es una muestra de las vicisitudes que deben enfrentar muchos hogares cuando el padre o la madre falta y los hijos deben asumir responsabilidades que no se habían imaginado.
¿Son capaces los jóvenes de asumir el papel de orientadores y preservadores de la unidad familiar?
LOS ÁLVAREZ SOMOS ASÍ
- Mis padres se conocieron en Mongua, creo, aunque no sabemos la historia de ellos, porque nunca nos la contaron. Mi padre nació en Tópaga y mi madre en Mongua, dos pueblos de Boyacá (Colombia). Hace once años, cuando la familia vivía en Tópaga, murió mi papá. Le cayó encima un poco de tierra y lo tapó. Por eso, a uno no le gusta trabajar en la mina. Yo tenía entonces ocho años, Helena seis, Luís Alberto dos y Henry algunos meses.
Floro, el mayor, apenas había completado los quince años y estaba estudiando en Bogotá. Humberto, de trece, y Carmenza de catorce, los otros dos, estaban todavía en Tópaga. Esas cosas a uno nunca se le olvidan, porque quedan metidas en el fondo del pensamiento. Aquel día fui a dejar el desayuno a mi papá, así como Helena lo hace ahora con nosotros.
Mi padre trabajaba entonces en la mina que queda por este otro lado de la montaña. Luego, de dejarle el desayuno, nos fuimos para abajo, donde los abuelos, y allá nos entretuvimos un buen rato, inventándonos cualquier juego. Cuando Humberto, el otro hermano, le llevó a mi papá el almuerzo, él le comentó que se iría temprano para la casa. Pero como a las tres nos llegó la razón de que había quedado atrapado. Eso, claro, no nos lo dijeron así, tan directamente, porque mi mamá estaba en la casa, y habría podido morirse también de la impresión.
- Tan sólo nos comentaron que en la mina de don Joselín Herrera había muerto un señor, pero desde ese mismo instante nosotros tuvimos el presentimiento de que había sido mi papá, porque si se hubiera tratado de otro, pues la gente no nos habría gastado el viaje. Parece que se asfixió de una vez, cuando le cayó todo ese cisco encima, y allí mismo hicieron el levantamiento y nos lo trajeron como a las cinco de la tarde.
Mi papá sólo llevaba un mes en la mina. Antes, a falta de uno, tenía cuatro oficios: albañil, peluquero, sastre y electricista. Hubo una época de vacas flacas en que no llegó trabajo de ninguna clase, o era tan poca cosa que no alcanzaba ni para la sopa. Él se desesperó tanto que decidió irse para la mina: ¿Qué más iba a hacer?
Trabajó un mes, y al mes completico hubo ese derrumbe de carga de cisco, y murió asfixiado. Nos quedamos los ocho –mi mamá y los siete hijos- pensando qué sería de nosotros. Y a los hombres nos tocó irnos para la mina, porque ni Tópaga, ni Mongua dan para más. Floro tuvo que renunciar a sus estudios de bachillerato que estaba haciendo en Bogotá para venirse a trabajar acá, en la mina.
- Me imagino que eso lo afectó tanto como si a él también le hubiera caído una carga de cisco encima. Aunque le había salido un trabajo en Bogotá, solamente se iba a ganar el mínimo y de allí tenía que sacar para el arriendo de una pieza y alimentación. O sea que no le quedaba prácticamente nada y como tenía que responder por la familia, aquí en Tópaga, pues imagínese. Haga cuentas: Floro tenía que pagar pasaje en bus hasta el colegio, entraba a trabajar a la una de la tarde y salía a las once y muchas veces ya no había transporte, por lo cual el taxi valía lo de un salario mínimo al día.
Por eso se volvió para Tópaga y al momento le salió trabajo en las minas. Porque aquí uno consigue trabajo en cualquier parte, siempre y cuando sea para las minas de carbón. Al principio a Floro le tocó muy duro porque él empezó encarretillando, es decir, sacando de la mina en una carretilla el carbón que bota el picador, o sea la persona que va abriendo el túnel. Le ganaba la carretilla, y cuando a uno le gana la carretilla es un suplicio, ya sea que uno suba o baje, porque echa a correr por ese túnel que da gusto.
Si uno sube, la bendita pesa como ella sola, empujándolo a uno de para atrás… Si uno baja, vuela como si le diera gusto, sin que uno pueda detenerla. Y uno, tranque que tranque, con todos los músculos tensionados hacia atrás, para no dejarse de ella. Mi hermano Floro tuvo un accidente, recién entrado a la mina: le pasó una vagoneta por encima.
- Floro cuenta que sintió como si se le partieran los huesos; y las costillas vuelta mermelada. La rótula se le descuadró; la espalda se le peló todita. Le tocó dormir como un mes sentado: eso no se le olvida nunca. Una vez muerto mi papá, Floro había quedado falto de estudio y como tenía el estudio en la sangre, intentó seguirlo cuando en Tópaga ofrecieron hacer el bachillerato nocturno.
- Sin embargo, ese proyecto sólo duró seis meses. Usted no se imagina el mal que se le hace a la gente cuando allá desde Bogotá, los señores de los escritorios le prometen algo y no cumplen, cuando se la deja por así decirlo, con los crespos hechos. Floro se quedó bloqueado porque al suspenderse ese bachillerato, no había dónde ni cómo estudiar en Tópaga, y no podía moverse de allí, porque tenía que seguir viendo por la familia.
- De modo que sólo hizo hasta octavo, pero no logró terminar. Si uno mira hacia atrás, es mucho lo que le ha rendido a Floro pero también, poco lo que ha conseguido. Como en la familia no hay recursos, hay que ver si se puede trabajar y estudiar. En Bogotá, por ejemplo.
- De todos modos Floro nos anima. Cree que nosotros, sus hermanos, no vamos a ser lo mismo que mis papás, porque estamos estudiando y entonces podremos salir adelante. Yo realmente no sé. Ojalá Floro tenga razón. Antiguamente, no había otro destino. O sea, que si el papá trabajaba en la mina, uno tenía que seguir el mismo camino y seguía y seguía y ahí estaba. Floro dice que es importante la preparación, pero más importante, la posibilidad de seguir adelante, de seguir haciendo lo que uno aprende.María Teresa Herrán, Azriel Bibliowicz y otros, Otros niños. Bogotá, Oveja Negra, 1988
https://www.youtube.com/watch?v=8nMT0kfRnZQ
PALABRAS DE AGRADECIMIENTO A MIS PADRES
Actividad para ser desarrollada y debe ser enviada correo cardenashernando12@gmail.com
1. Responde las siguientes preguntas:a. ¿Qué papel tenía el padre dentro de la familia Álvarez?b. ¿Cómo eran sus las relaciones con su esposa e hijos?c. ¿Qué oficios desempeñaba el señor Álvarez?d. ¿Por qué razón aceptó el trabajo en las minas?2. Cuando el narrador dice: “por eso a uno no le gusta trabajar en la mina”, se refiere a:a. Su deseo de dedicarse exclusivamente al estudio.b. La posibilidad de que sobrevenga un accidente y con ello la muerte.c. La escasa remuneración que recibe por el trabajo que realiza.d. La tristeza que le sobreviene al recordar la muerte de su padre.3. Floro es un quinceañero para quien:a. Los valores familiares están por encima de todo. ¿Por qué?b. El estudio es una parte importante de su realización personal, ¿Por qué?c. Sus intereses personales se anteponen a los de sus hermanos. ¿Por qué?d. El trabajo en las minas es despreciable. ¿Por qué?4. Analiza y comenta por qué el narrador de la historia, un niño de ocho años, dice:a. “Si uno mira para atrás, es mucho lo que le ha rendido a Floro, pero también, poco lo que ha conseguido”.b. “Floro cuenta que sintió como si se le partieran los huesos; y las costillas vueltas mermelada”.c. “Floro dice que es importante la preparación, pero más importante, la posibilidad de seguir adelante, de seguir haciendo lo que uno aprende”.d. “A los hombres nos tocó irnos de la mina”.5. ¿Cómo puede calificarse la actitud que asumió Floro luego de la muerte de su padre? Justifica tu respuesta:a. Consideradab. Arrogante.c. Solidaria,d. Responsable.
1. El padre de la familia Álvarez trabajaba en:A. CarreterasB. Cultivo de papaC. La minaD. Ventas ambulantes2. Quien llevaba el almuerzo a su padre era:A. FloroB. HumbertoC. CarmenzaD. Helena3. Quien costeo el viaje de la familia Álvarez a la mina fue:A. La genteB. Joselin HerreraC. FloroD. La esposa4. Una de los siguientes oficios no ejercía el señor Álvarez:A. CarpinteroB. AlbañilC. PeluqueroD. Sastre5. Los hermanos de Floro lo que hacen ahora es:A. Trabajar en la minaB. EstudiarC. Pasar necesidadesD. Vivir en Bogotá
















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